La falsa Masonería se basa en el culto a la personalidad; la verdadera Masonería es impersonal. Constantemente vemos en nuestros talleres masónicos, a masones peleando porque se les otorge un puesto en Logia; luchas encarnizadas entre HH.'. que a fin de cuentas terminan en divisiones dolorosas. Los que no entienden la Masonería, buscan que le rindan culto a la personalidad, pero esto es una trampa diseñada para desenmascararnos, para ponernos en evidencia ante los demás. El mal masón se desenmascara solo. Cuando ocupa puestos de responsabilidad busca el lucimiento personal mas no el bien general de la Orden. En ese momento los que buscan ese tipo de lucimiento y reconocimiento generalmente son personas que han fracasado en el mundo profano o que han sido malos padres de familia y peores esposos, dipsómanos o pésimos ciudadanos que en su mediocridad se vanaglorian de sus cargos y grados, exhibiendo sus impecables y pomposos títulos y se regocijan con los aplausos. Peor aún...